Un ferry, trochas, vados y playas hasta donde alcanza la vista: tres días en moto por una de las costas más bonitas del Pacífico.
Lo esencial
- Se entra a la península en el ferry Puntarenas-Paquera: unos 70 minutos de travesía, con las motos en cubierta.
- Tres etapas cortas: Montezuma, Sámara y luego la costa de Guanacaste.
- Los vados se cruzan sobre todo en la estación seca; en temporada verde, siempre hay una alternativa asfaltada.
- Viaje ligero: en estas trochas, una moto ágil vale más que una gran rutera.

La península de Nicoya es la Costa Rica que uno imagina: pueblos de surfistas, calas desiertas, trochas que bordean el océano y ríos que cruzar. Lo ideal es recorrerla en tres días, a un ritmo que deje tiempo para bañarse. Además, es el corazón del Pura Vida Tour, nuestra gran vuelta al país. Aquí está el itinerario, etapa por etapa, y lo que hay que saber para hacerlo en moto.
Llegar a la península: el ferry de Paquera
Desde San José, lo más sencillo es bajar hasta Puntarenas, en el golfo de Nicoya, y embarcar en el ferry a Paquera. La travesía dura unos 70 minutos, las motos viajan en la cubierta y las salidas van desde la madrugada hasta la noche. El boleto se compra en línea o en la taquilla; preséntese media hora antes de la salida, sobre todo el fin de semana. Para una moto, calcule menos de $10.
Otra opción, por el norte: el puente de la Amistad, sobre el río Tempisque, une la península con el resto del país sin ferry. Por ahí la deja el Tour Offroad 7 días para subir a Monteverde.

Día 1: de Paquera a Montezuma
Unos cuarenta kilómetros separan Paquera de Montezuma, por Cóbano. Montezuma es un pueblo costero de ambiente bohemio, conocido por su catarata, a la que se llega con una corta caminata desde el pueblo. Una etapa corta, que deja la tarde para bañarse y ver la puesta de sol.
Día 2: de Montezuma a Sámara, trochas y vados
Es la jornada que le da fama a la península. Se llega a Santa Teresa y Mal País, pueblos de surf frente a kilómetros de arena, y luego se sube hacia el norte por las trochas del interior hasta San Francisco de Coyote, y de ahí hasta Sámara. Pocos kilómetros, pero mucha tierra, colinas, casi ningún pueblo y varios ríos que cruzar. En el Pura Vida Tour, es la etapa donde manda la tierra.
Hay dos caminos posibles. Por Betel y Bajos de Ario se cruzan tres ríos, entre ellos el río Bongo, el más ancho, que solo se vadea de enero a abril. Por Río Frío, desde Cóbano, se cruzan cinco ríos menos profundos, transitables la mayor parte del año, y un puente de concreto atraviesa el Bongo. En plena temporada de lluvias, la única conexión confiable entre el sur y el norte de la península sigue siendo la carretera asfaltada que bordea el golfo, por Paquera y Nicoya.
Aquí el GPS no siempre es su aliado: las aplicaciones proponen con facilidad caminos sin salida. En nuestros tours, el guía conoce los pasos y su estado según la temporada.

Día 3: de Sámara a la costa de Guanacaste
Sámara es una gran bahía protegida, ideal para un baño tranquilo. Luego se sube por la costa por el interior y sus trochas fáciles, con paradas de playa en el camino, hasta Tamarindo y su puesta de sol sobre el Pacífico. Los amantes de la trocha pueden desviarse por Nosara, más salvaje, revisando antes el estado de los vados.
Desde ahí, dos opciones: volver a San José por el puente de la Amistad, o seguir hacia el volcán Arenal, como lo hace el Pura Vida Tour.
Estos tres días son el corazón de nuestra gran vuelta al país. Ver el Pura Vida Tour
¿Cuándo recorrer la península de Nicoya en moto?
La estación seca, de diciembre a abril, es la más sencilla: los vados están bajos y las trochas polvorientas pero transitables. Guanacaste es la región más seca del país y conserva el buen tiempo unas semanas más que el resto de Costa Rica. En temporada verde la península sigue siendo preciosa, pero algunos ríos se vuelven infranqueables: adaptamos el itinerario y dejamos el asfalto como plan B.
¿Qué moto para Nicoya?
Aquí, la ligereza paga: una trail ligera o mediana pasa por todas partes sin esfuerzo. Las trail grandes son para pilotos que ya se sienten cómodos en la tierra. Para elegir, vea nuestro artículo:



